Entradas

Mostrando entradas de febrero 19, 2012

El Ferrocarril

Imagen
Segundo Clasificado del I Concurso de Relatos PertegastPodía ver su cara sonriente reflejada a través del paisaje, a pesar de tenerle sentado de espaldas a ella. Era solo de vez en cuando, durante el viaje, que él se giraba para mirarla a la cara y compartirle con una sonrisa lo bonito que veía todo, para volver pronto a reflejarse en el cristal y seguir disfrutando del fugaz paisaje, que danzaba siempre con el mismo paso de baile, hacia atrás, hacia atrás, hacia atrás...

Los hermosos y fuertes árboles frutales le parecían, por veces, estar saludando con sus ramas al verle pasar, quizá ofreciéndole los frutos de sus ramas.

Incluso las montañas, aún siendo ya encanecidas ancianas, tan mayores, grandes y asentadas como para poder moverse de sus butacas, parecían alegrarse al verle.

Y las nubes, aún las nubes, infinitamente más limpias, esponjosas y blancas que el humo negro y contaminado del ferrocarril, lo cubrían con sus mantos, como si una protectora madre lo arropase para echarse a dor…

El Ferrocarril

Imagen
Segundo Clasificado del I Concurso de Relatos PertegastPodía ver su cara sonriente reflejada a través del paisaje, a pesar de tenerle sentado de espaldas a ella. Era solo de vez en cuando, durante el viaje, que él se giraba para mirarla a la cara y compartirle con una sonrisa lo bonito que veía todo, para volver pronto a reflejarse en el cristal y seguir disfrutando del fugaz paisaje, que danzaba siempre con el mismo paso de baile, hacia atrás, hacia atrás, hacia atrás...

Los hermosos y fuertes árboles frutales le parecían, por veces, estar saludando con sus ramas al verle pasar, quizá ofreciéndole los frutos de sus ramas.

Incluso las montañas, aún siendo ya encanecidas ancianas, tan mayores, grandes y asentadas como para poder moverse de sus butacas, parecían alegrarse al verle.

Y las nubes, aún las nubes, infinitamente más limpias, esponjosas y blancas que el humo negro y contaminado del ferrocarril, lo cubrían con sus mantos, como si una protectora madre lo arropase para echarse a dor…