Entradas

Mostrando entradas de junio 17, 2013

El monstruo en mí, de Nachob

Imagen
Conocí los relatos de Nachob hace unos años a través de la web OcioJoven, ahora conocida como OcioZero. Y lo que escribía por aquel entonces me causaban la misma sensación que lo que sigue escribiendo ahora. Y no hablo de monotonía o de repetición, sino de saber mantener el listón. Para entenderlo, Juan Ángel Laguna Edroso dice en el prólogo a “El monstruo en mí” (Saco de Huesos, 2012) que si le das a Nachob una chispa, te hace un incendio. Y esa es la característica que más me llama la atención y me atrae de sus trabajos: Nachob sabe crear relatos de lo más fascinantes partiendo de lo más irrisorio. Es capaz de partir de una escena de lo más cotidiana y común y transformarla en un paisaje dantesco, en un planeta desolado, en una horrible cripta llena de monstruos… es capaz de narrar la oscuridad cotidiana con total naturalidad. Nachob logra captar las sombras que los demás solo ven por el rabillo del ojo y descubrir qué produce los rumores que en la noche atribuimos al viento; pero tam…

El monstruo en mí, de Nachob

Imagen
Conocí los relatos de Nachob hace unos años a través de la web OcioJoven, ahora conocida como OcioZero. Y lo que escribía por aquel entonces me causaban la misma sensación que lo que sigue escribiendo ahora. Y no hablo de monotonía o de repetición, sino de saber mantener el listón. Para entenderlo, Juan Ángel Laguna Edroso dice en el prólogo a “El monstruo en mí” (Saco de Huesos, 2012) que si le das a Nachob una chispa, te hace un incendio. Y esa es la característica que más me llama la atención y me atrae de sus trabajos: Nachob sabe crear relatos de lo más fascinantes partiendo de lo más irrisorio. Es capaz de partir de una escena de lo más cotidiana y común y transformarla en un paisaje dantesco, en un planeta desolado, en una horrible cripta llena de monstruos… es capaz de narrar la oscuridad cotidiana con total naturalidad. Nachob logra captar las sombras que los demás solo ven por el rabillo del ojo y descubrir qué produce los rumores que en la noche atribuimos al viento; pero tam…